¿Somos realmente libres para elegir o estamos determinados por la voluntad del destino, Dios, la naturaleza o cualquier otra cosa que maneje a su antojo nuestra voluntad?
"la vida es un continuo instante de dos caras: una eterna duda y una eterna toma de resoluciones"
Ciertamente esta es una de esas eternas preguntas que con periódica regularidad se han repetido en la mente de todos y cada uno de los filósofos de la historia de la humanidad. Sobre este tema se han escrito multitud de ensayos, novelas y artículos, se han explorado los argumentos más diversos y se ha expuesto las conclusiones más variopintas.
Ojeando un poco las distintas corrientes filosóficas, sobresalen tres posturas fundamentales que tratan de esclarecer cómo en un mundo sujeto a relaciones de causa - efecto, existe la libertad. Dichas posiciones son las siguientes: un determinismo absoluto, un libertarismo absoluto y por último, un determinismo compatible con cierta libertad.
El determinismo absoluto afirma que si la conducta del hombre se halla determinada, no cabe hablar de libertad. El hecho de que la decisión para realizar una conducta sea el efecto de una causa, significaría que tal decisión no es libre. Por lo tanto, para esta corriente la elección libre se revela como una ilusión, ya que en verdad no hay tal libertad de voluntad. En pocas palabras, no soy yo quien elige propiamente, sino que son las causas las que eligen por mí.
Luego, frente al determinismo absoluto que niega la existencia de la libertad, se levanta una postura contraria denominada libertarismo, la cual prescribe que ser libre significa elegir y actuar de la forma que se quiera, es decir, poder comportarse de manera distinta de cómo se ha hecho si así se hubiese querido o elegido. Ello significa que se tiene una libertad de decisión y de acción que escapa a toda determinación causal.
Existe una postura intermedia, una posición que deja al margen los extremos y que mas allá de postulados incompatibles entre libertad y causa, concilia a ambas, es decir, se reconoce que la conducta del hombre se encuentra determinada, pero que dicha determinación, más que impedir la libertad, es la condición necesaria para ella. Esta última postura distingue entre determinismo universal, el cual reconoce y acepta, y determinismo absoluto, el cual objeta, dado que niega la libertad humana, la cual presupone la existencia de varias formas posibles de comportamiento y la posibilidad de decidir libremente entre cualesquiera de ellas.
Pues bien, es con esta última posición, sin duda, con la que más identificado me encuentro. Mi opinión es que el hombre nace libre y está capacitado para elegir libremente, esto es cierto. Sin embargo, como ser social que es, ve culturalmente delimitada su toma de decisiones.
Que es libre, quizás no pueda ser demostrado más que por la propia evidencia de que lo es, por el propio acto de pensar y la innata capacidad que cada uno de nosotros posee para elegir entre posibles alternativas diferenciadas. Y como bien se habla en la espistemología actaul: la evidencia no necesita ser demostrada.
Que está culturalmente delimitado se demuestra en la manera que nos es inherente a la hora de tomar una decisión determinada: El tomar una decisión supone escoger de entre todas las alternativas posibles aquella que más nos interese o que más adecuada nos parezca para la ocasión. La limitación cultural se demuestra si tenemos en cuenta que para poder elegir una opción previamente hemos de conocerla. El marco cultural nos dota de la posibilidad de acceder a un número determinado de conocimientos, a la vez que nos impide llegar a otro número determinado de ellos. Aun cuando el ser humano sigue siendo libre para elegir, solo podrá elegir entre aquellas alternativas que conozca y se le planteen como tales. En la teoría siempre podremos hacer otra cosa distinta a la solución que tomemos ante una duda concreta, pero solo podremos hacerla, en la práctica, en caso de conocerla. No conocer una alternativa no implica su no existencia, tan solo implica su no posibilidad de realización por parte del sujeto que la desconoce. Si alguien me plantea una pregunta y me da mil respuestas distintas entre las que poder optar, pero ninguna de ellas la respuesta acertada, haga lo que haga, tome la decisión que tome, siempre estaré cometiendo un error. Esto no implica que no exista la posibilidad real de aportar la solución acertada, lo que conlleva es que ante mi desconocimiento, soy libre para elegir, pero estoy causalmente determinado a equivocarme.
Si llevamos este razonamiento del campo de la elección pura y dura, al campo de su aplicación práctica en el comportamiento humano, viene a demostrar que un hombre siempre puede optar por actuar de manera distinta a la actitud tomada en un determinado momento, pero que simultáneamente se ve condicionado por ciertas causas culturales que nacen de sus propios conocimientos, o, más concretamente, de su ignorancia. Para poder elegir con total libertad, el sujeto en cuestión debería partir de un conocimiento cero o un conocimiento absoluto, y esto, evidentemente, es imposible.
Por eso dijimos antes que la vida no es más que un continuo instante de dos caras, una eterna duda y una eterna toma de resoluciones. Somos libres porque dudamos y ante tal duda estamos capacitados para elegir. En todo momento, ante toda situación, a lo largo de toda nuestra vida consciente, nos vemos en un proceso constante de pensamiento que implica una duda y una toma de posición. Cuando me levanto y voy al cuarto de baño en lugar de hacer cualquier otra cosa, cuando salgo a la calle y voy sentarme al banco del parque en vez de ir al banco a sacar dinero, cuando me acuesto a una hora determinada en lugar de hacerlo unos segundos más tarde, en todo momento, aun sin saberlo, estoy tomando una decisión libre que se contrapone a otras que también podría tomar o estar tomando en ese mismo momento. No hace falta ser consciente de una duda para tomar una decisión. No hace falta que yo me pregunte qué quiero hacer nada más levantarme, para ir al cuarto de baño en lugar de irme al salón a ver la televisión, la toma de resoluciones simplemente esta ahí, reside en la capacidad de poder hacer varias cosas en un mismo momento, y tener que optar por una de ellas. Solo cuando morimos dejamos de dudar y tomar resoluciones. La existencia consciente, el estar despierto, implica el uso de los sentidos, el ver, el oír, el tocar, el oler y el saborear. Pero, ¿por qué tengo los ojos abiertos en lugar de mantenerlos voluntariamente cerrados?, ¿por qué oigo el ruido del mundo en lugar de tapar mis oídos con unos tapones? Aun cuando vemos, cuando oímos, es decir cuando usamos nuestros sentidos más básicos, estamos siendo presos de una elección. Opto por ver, y no por cerrar los ojos y no ver, aunque también podría hacerlo. Opto por oír y no por taponar mis oídos y no oír, aunque también podría hacerlo. Por tanto, opto, tomo una decisión libre y voluntaria. En todo momento opto.
La duda es, en última instancia, el elemento más característico y propio del intelecto humano. Sin duda no hay razón, sin razón no hay libertad. La duda es el origen de la libertad, así como también la madre de la responsabilidad. Soy libre porque puedo dudar, y soy responsable porque soy libre. Uno solo deja de ser parcialmente responsable de sus acciones cuando ve cohibida su libertad por fuerzas externas a su propia subjetividad que le limitan y le condicionan las opciones de su elección, es decir cuando es victima de una imposición externa. Volviendo al ejemplo anterior de la pregunta con mil respuestas erróneas dadas, el sujeto que responde dejaría de ser parcialmente responsable de su error, pues este ya le viene dado desde una imposición exterior que no le permitió optar por la respuesta verdadera. Pero ni aun así deja de ser libre y potencialmente capacitado para dudar. En última instancia el ser humano siempre es libre de tomar una decisión diferente a la que esta tomando en un momento determinado, por mucho que esa otra opción implique un daño para con su propia persona o incluso la muerte. Si alguien me pone una pistola en la cabeza y me dice: “dame el dinero o te mato”, lo más lógico es que le de todo cuanto tenga por seguridad, sin embargo, aun cuando esto pueda tener unos efectos muy negativos para con mi propia vida, siempre tengo la opción de optar por la alternativa opuesta, es decir, por no darle el dinero. Esto vuelve a demostrar cuan determinada esta nuestra elección por causas externas a la decisión en sí misma. También demuestra que la opción de aplicar la duda siempre esta ahí, que no dejará de acompañarnos hasta el fin de nuestra existencia, hasta el día de nuestra muerte. Pero, ¿de dónde proviene esta duda que nos permite elegir y nos hace libres?
La respuesta la podemos encontrar en este mismo libro, concretamente en el capítulo sexto. En él se afirma que la duda es la cualidad existencial que permite al hombre la formación y funcionamiento del pensamiento racional. Su acción se refleja a través de la capacidad que tiene el ser humano para elegir entre diversas ideas contradictorias. Es la fuente de la que bebe la razón, permitiéndole la formación de la mente, y en última instancia es el elemento característico por excelencia del ser humano. En ella nos basamos para alcanzar respuestas, realizar juicios y emitir razonamientos. Allí se dice también algo que ahora cobra todo su significado: La duda es la característica existencial que dota al hombre de libertad.
La duda permite al hombre volver a replantearse los juicios emitidos en el pasado, aunque dichos juicios hubieran tenido un resultado favorable, algo que nos diferencia por igual del resto de animales existentes sobre la faz de la tierra (ya saben....el hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra). La duda tiene una procedencia divina, por tanto, nuestra libertad es fruto de la acción de “la mente originaria”. Para justificar esta procedencia divina se decía que tan solo tenemos que analizar detalladamente sus propias características existenciales. La existencia de la duda no ha podido ser algo que nazca en el exterior del ser humano, pues el exterior no duda, el exterior acepta la realidad tal y como la ve o la siente (un perro, un árbol o un planeta no se cuestionan si lo que les rodea es real o no). Por tanto, del exterior no es posible que el ser humano halla podido adquirir su capacidad de duda. El interior, el pensamiento, su formación y funcionamiento esta totalmente vinculado a la existencia de la duda que lo domina y dirige, permitiendo su aparición y normal funcionamiento, pues sin la existencia de la duda sería imposible la aparición del pensamiento racional característico de nuestra especie. Consecuentemente, la duda es una capacidad del ser humano que tampoco puede haber nacido en su interior, ya que es la propia duda la que permite la aparición del mundo interior, pues sin la existencia de esta no se podría formar el pensamiento, de igual forma que le ocurre al resto de los elemento de los que se compone el universo conocido que carecen de la misma, y por ende de inexistencia de pensamiento. Por tanto, la duda es una capacidad innata del ser humano, que algo debe de haber puesto ahí, en su naturaleza existencial pues es imposible pueda haber provenido del exterior o nacido en nuestro interior. Ese algo no puede ser otra cosa sino DIOS creador, y esto es así, pues la duda es un reflejo directo en nuestra esencia individualizada de la contradicción existente entre las ideas falsas(mundo psíquico) y las ideas verdaderas(universo físico) que en un primer momento produjo la descomposición de la mente originaria, y ,por ende, el inicio del ciclo eterno del universo, para con el que la existencia libre del hombre viene a ser una necesidad. Somos libres porque dudamos y dudamos porque existe una necesidad metafísica existencial en el universo de que seamos libres. Solo desde nuestra libertad podemos formar nuestros pensamientos, y solo desde nuestra libertad cumplimos nuestra responsabilidad para con “la mente originaria”.
Y como somos libres, somos también responsables de nuestras acciones. Tanto de las que llevamos a cabo, como de las que dejamos de hacer. Como ya he dicho, nuestra libertad se ve condicionada por nuestro entorno cultural y nuestro conocimiento, pero evidentemente se ve también condicionada por nuestro propio cuerpo biológico. ¿Puede un ciego optar por ver o no ver aquello que le rodea?. Rotundamente No. Por tanto, ante el acto de procesar información sensorial, el hombre no es libre si esta desprovisto de sus capacidades biológicas. Pero, al margen de estas imposiciones biológicas, que delimitan nuestra capacidad real para poder llevar acabo una acción distinta a la que en un momento determinado estamos llevando a cabo (entendiendo el no ver como una acción en sí misma y no como una negación de la acción de ver, pues el que ve sí tiene la posibilidad de llevar a cabo la acción de no ver simplemente con cerrar los ojos), el hombre, aun cuando no deja de ser libre, es esclavo de sus necesidades, tanto las biológicas como las sociales. Las necesidades limitan más que ninguna otra cosa la libertad del hombre. Si queremos sobrevivir hemos de satisfacer nuestras necesidades básicas(comer, beber, etc.), aun cuando podríamos optar por no satisfacerlas y morir (quien realiza una huelga de hambre, por ejemplo), pero nuestra elección esta sujeta a un instinto de supervivencia que cohíbe nuestra libertad real. Además todas nuestras decisiones sociales están condicionadas por nuestras necesidades como seres sociales. Vivimos siempre pendientes de la satisfacción de estas, y nos movemos en la vida impulsados por el efecto que estas tienen en nuestra conciencia. Hacemos determinadas cosas, y no otras, buscando la satisfacción de nuestras necesidades como miembros de la sociedad, y es la propia sociedad la que nos marca el camino que debemos seguir si queremos satisfacerlas de manera adecuada. En definitiva, somos seres sociales y como tales, estamos delimitados por las necesidades sociales que nos vienen impuestas en la cultura y la socialización que aprendemos en nuestro proceso de desarrollo psicológico. Por tanto, podemos decir, a modo de resumen y sin miedo a equivocarnos, que somos libres para elegir, libres para decidir, pero somos esclavos de nosotros mismos: esclavos de nuestras necesidades, de nuestro conocimiento y de nuestro desarrollo psicológico.
(Extraido de mi segundo libro: "Análisis de la realidad y el sentido de la existencia humana")
Pedro Antonio Honrubia Hurtado

Esto me va a servir para la clase de filosofia de mañana
Muchas gracias!!
sssuuiolo
nos va a servir para nuestra clase de filosofia del diA 5 de oct
2009
con cariño
muy buenoo!! me sirvio mucho esto!
Qué es la libertad
La libertad es un concepto que hace referencia a muchos aspectos de la vida humana. Comúnmente se le define como aquella facultad natural que posee el ser humano de poder obrar según su propia voluntad. También es posible comprender la libertad como aquel estado en el que el hombre no está siendo esclavizado ni preso por otro. Se trata de un concepto que hace alusión a aquellos aspectos relacionados con la independencia, con la licencia para realizar aquello que se estime adecuado o conveniente.
Etimológicamente la palabra viene del latín "liber", lo que se interpreta como "persona cuyo espíritu de procreación se encuentra activo", esto derivado del significado que tiene la incorporación del hombre a la sociedad al alcanzar su madurez sexual, para que comience a asumir responsabilidades. Si bien este dato aporta luces sobre el origen de la palabra, no satisface como explicación de este importante valor humano.
El concepto de libertad es algo que a lo largo de la existencia humana nos ha hecho reflexionar en múltiples sentidos, siendo uno de los temas fundamentales de la filosofía. Lo anterior, debido a que muchas veces, el hacer siempre aquello que deseamos nos lleva por el camino equivocado, lo que a fin de cuentas, puede terminar por esclavizarnos a algo (no se debe confundir libertad con el libertinaje). Por lo tanto, la libertad de obrar según la propia voluntad puede terminar por hacernos perder la tan deseada libertad. También para algunas corrientes de la filosofía, la libertad tiene relación con la autonomía, que se entiende como la dimensión de la razón que permite al ser humano pensar dándose normas a si mismo sin que medie autoridad alguna (definición que impulsó el filósofo Immanuel Kant), lo que conlleva a la responsabilidad personal y social.
Otro de los problemas y contradicciones con los que se enfrenta la libertad guarda relación con la necesidad de normar la vida humana en el mundo. Todas las naciones y sociedades formadas sobre el planeta poseen leyes y normas que rigen el comportamiento humano; podría pensarse por esto que no poseemos libertad alguna. Pero cabe preguntarse por la forma que adquiriría la vida en sociedad si no existiesen dichas normas y pautas de conducta.
Ahora veamos citas y definiciones interesantes sobre lo que es la libertad para la filosofía:
Rene Descartes: "...consiste solamente en que, para afirmar o negar, perseguir o evitar, las cosas que el entendimiento nos propone, obramos de manera tal que no sentimos que ninguna fuerza fuerce."
Spinoza: "...es libre lo que existe únicamente por necesidad de su naturaleza y solo por ella se determina la acción".
Para Aristóteles, la libertad está ligada a la capacidad de decidir por si mismo en el ser humano, y estaba ligada a la moral.
Según San Agustín, la libertad consiste en la realización efectiva del bien, para alcanzar la beatitud.
Para Hegel, el concepto es fundamentalmente la libertad de la idea.
Según Henri Bergson, la libertad es la capacidad de la conciencia de regirse por sus propia naturaleza, independiente de las leyes y fenómenos de la naturaleza.
Como es posible de intuir, la libertad es un concepto abstracto de muy difícil definición, y que además, en el intento por hacerlo, el ser humano se ha encontrado frente a múltiples paradojas. Es debido a esto, que a modo muy personal, la libertad puede sólo comprenderse a partir de aquello que no es. En otras palabras, es sólo posible definirla según su contexto y las condiciones en las que se da, ya que en la mayoría de los casos, sólo se puede hacer uso de ella en función de las opciones, siempre limitadas que se nos presentan.
MUY BUENO SOY DE CERRITO ENTRE RIOS
En el marco de control interno, la libertad es también conocida como la libre determinación, la soberanía individual, o la autonomía.
La libertad para el laucha que esta preso en devoto también puede significar autonomía interna, o de maestría sobre la condición interna. Esto tiene varios significados posibles:
* La capacidad de actuar de conformidad con los dictados de la razón.
* La capacidad de actuar de conformidad con el propio ser verdadero o valores.
* La capacidad de actuar de conformidad con los valores universales (como la verdad y el bien).
* La capacidad de actuar con independencia de los dictados de la razón y la insta de deseos, es decir, arbitrariamente (autónoma).
En una obra de Hans Sachs, el filósofo griego Diógenes se refiere a Alejandro Magno, diciéndole: Vos sois el siervo de mis siervos. El filósofo ha conquistado al miedo, la lujuria, y la ira; Alejandro todavía sirve a estos maestros. A pesar de haber conquistado el mundo exterior, todavía no ha dominado el mundo interior. Este tipo de dominio no depende de nada ni nadie más que nosotros mismos.
http://ilusionesdelibertadyor.blogspot.com/ sábado 19 de diciembre de 2009
SONRISA DISFRAZADA
Cuando vemos que se acercan las 9am el día sábado es cuando sentimos mas el golpe, ese tipo de sopapo que es cuando la vida se calza guantes con herradura y te acierta en medio del corazón y tus pensamientos.
Es como cuando la tarde del viernes santo la corona de las diez mil espinas la sintió nuestro Dios en sus sienes. Porque nada hay mas horrible en medio de una prisión que ver como todos reciben a ese ser querido mientras que tu deberás vagar como alma en pena divagando tu soledad mientras que otros tienen 8 horas, un soplo de vida.
Hay un dicho “no comas tu pan delante de los pobres” y es cuando haces exhibición delante de otros de algo que ellos no pueden tener.Mientras que comienza a clarear el día levantamos la mirada hacia los cerros, esos cerros que son tan distintos a los demás que vi mientras viajaba por este país.Son cerros montañas con grandes rocas, un color inexplicable indescriptible, montañas tan altas como la injusticia de este penal, que han presenciado motines, peleas, hambre, sed, desesperación, lagrimas angustia, y mil muertes, vemos esas montañas a esta hora, envueltas en neblina, brumosa como nuestras esperanzas, densas como nuestras lágrimas desesperadas.
Podemos ver las caras tan límpidas- acostumbradas a no ver jabón o agua los días normales, más hoy hasta el olor de podredumbre tiene tachones de perfume barato, pues hasta se ve casi la sonrisa en los rostros que a diario demuestran pesar y derrota.Pero mi corazón ni mis facciones conocen el sabor de una sonrisa, ni la ilusión de un temprano despertar sabiendo que veré a quien tanto ansió volver a mirar.
Todos se organizan ponen mesas uno las limpia otro las arma de a pocos, trapean lo intrapeable donde escupieron, embarraron donde estuvo impresentable lo dejan vistoso, donde había mugre lo ocultan, donde había mal olor lo disfrazan, cada vez de distinta manera, de distinto proceder, todo para que las personas que vienen del mundo real no sientan el brusco cambio, para que crucen el dintel de las penurias sin sentir lo que sentimos nosotros.
Se abre la puerta comienzan a llegar, nosotros nos arrinconamos porque sabemos que no es para nosotros los llamados, no habrá sorpresa, y los milagros no existen- aun recuerdo cuando mi alma fue condenada al sufrimiento, al día siguiente era día de visita , y pensaba que alguien vendría, me agrupe con ilusión de ver un rostro conocido, una cara que se condoliera conmigo, que me ofreciera su hombro para llorar una pena tan amarga, unas palabras que me dijeran que todo acabaría, pero nadie llego y entonces conocí lo que es ser condenado al olvido.
Dicen que hay un infierno, sentimos que este es el infierno, mas la pena de estar olvidado sin recibir a nadie que se preocupe por nosotros que venga y nos traiga esa fruta de los dioses, que aquí dentro es carísimo, que nos traiga un par de panecillos tan blandos como nuestras fuerzas, que nos abracen por un momento con una comida calentita recién traída de casa, la pena de no recibir eso, es algo mas allá del tormento naturalNos intentamos refugiar en algún lado pero sabes?
Aquí no puedes pararte porque están las personas que recibirán a su visita, aquí tampoco puedes estar porque estas bancas frente a la TV son para las personas con visita, en las mesas que están en el patio donde a diario haces hoyos con tus pasos lentos de tristeza tampoco pues solo es permitido que te sientes con las personas que han sido bendecidos con la presencia de su familiar.
Hay momentos durante el día que recuerdas y hasta ansias volver al agujero donde duermes, donde te puedes refugiar el resto de días, pero es día de visita y todos los lugares están alquilados por las personas que quieren estar a solas con sus seres queridos.Ya comenzó la visita, y pasan a tu lado, siempre con la bendición en el rostro con la sonrisa reservada para solo un privilegiado, caminan con sus bolsas con sus paquetes en mano, su mirada tiene dueño, sus pensamientos tienen una dirección, y cuando el bendecido aparece y se encuentran se puede dibujar su felicidad en el cielo que si existe cuando recibes a un ser querido en medio del infierno.
Pero nosotros tenemos que vagar, subir y bajar constantemente, sin pensarlo mas, tenemos que caminar escondernos, arrinconarnos, como trapos viejos que no le sirven a nadie, nos reventamos de calor cuando salimos del pabellón, y piensas a cada instante en porque? Que hiciste para merecer el olvido, para ser condenado al mas grande de los castigos.
Es que te mereces estar solo? Tan cruel fuiste que no quisieron mas verte?Pero ahora caminas deseando que no haya amanecido, te arrastras por todos lados les dibujas una sonrisa un saludo a tus compañeros que caminan de la mano, te recuerdas a ti mismo que caminabas de la mano con esa persona que amabas pero hace siglos que ni siquiera sientes el rozar de una mano ni mucho menos el cariño de un beso, te quieres prometer y jurar que jamás desperdiciaras un momento como ese ,así como lo hiciste antes.
Te preguntas porque dormías, en lugar de disfrutar de tantos momentos? Ahora no puedes mas que fingir que estas bien que estas aburrido, mientras que la realidad es que con cada paso con cada minuto tu alma va muriendo un poco mas, te asaltan mil pensamientos presentimientos maldiciones que te hacen reaccionar como si fueran cachetadas con un látigo de acero pensamientos que te dicen que es muy probable que jamás vuelvas a tener la oportunidad de tener un momento como el que ahora todos tienen.
Tus pasos te llevan al patio y ahí puedes oler la comida que no pruebas hace tanto comida hecha en casa, ves las sonrisas las discusiones las alegrías las lagrimas de tantas personas que han hecho una burbuja de felicidad que dura unas horas, tu no puedes disfrutar de eso, te pierdes entre el humo de las frituras al aire libre como parrilladas, escuchas el destapar de las gaseosas, sientes el eco de la risa en tus oídos cuando celebran, mas allá le cantan el cumpleaños feliz y tu ya no recuerdas cuando fue la ultima vez que probaste una torta un pastel de esos con tu nombre y con risas y alegría a tu lado.
En eso te tropiezas con unos niños recuerdas cuando lo eras y lo feliz que corrías inocentemente sin saber que la vida era tan dura tan desgraciada y a veces tan injusta… Pero si esa niña se parece a mi hija? Donde estarás bebe? Que estarás haciendo? Aun querrás que te acompañe al parque a corretear a las palomas que toman agua en donde esa manguera riega el verde césped del verano? Creo que ya no querrás que te lleve de la mano ya creciste bebe, seguramente querrás pasear en bicicleta…le pido a Dios que vuelva a verte para enseñarte y poder curar tus heridas cuando caigas, para luego verte reír cuando te dirijas libre y sonriendo sobre dos ruedas a enfrentar la vida.
El polvo de la tarde se pega a mi piel, no había agua en el baño para refrescarme, me la pase dudando una hora si es que podía tomar esa agua de ese caño tan sucio donde lavan los baldes que reciben los desechos…pero no hay agua me seco de sed, quisiera….wow una de esas gaseosas que tienen sus propagandas en la TV, pero quiero compartirlas contigo que estas tan lejos y no viniste a verme…Es apenas mediodía me da vergüenza recoger la comida que nos dan porque se que esas personas que son la visita bien se las darían a sus perros en casa…no importa es lo que tengo que comer si no lo hago moriré, a veces no como, porque la llama de la esperanza, de querer salir de aquí un día para poder comer lo que tantas veces había probado y era algo tan natural y que ahora es un milagro volver a probar.
Es apenas medio día….Y sentimos que no podremos vivir para ver otra visita mas…en este lugar de infierno donde hasta los días de visita son injustos y llenos de sufrimiento para los que como yo…no reciben la breve aliento de la vida…..